martes, 10 de julio de 2018

Colombianos reciben premio en New York por crear “lana vegana”

Cuatro estudiantes de diseño de la Universidad de los Andes se llevaron el primer puesto del Biodesign Challenge entregado en el MoMA de Nueva York y además fueron reconocidos por PETA y la diseñadora Stella McCartney por crear una hebra a partir de fibra de coco y cáñamo. 

En el 2015, la reconocida diseñadora de moda Stella McCartney tomó la decisión de dejar de utilizar lana en sus diseños. McCartney, quien es tal vez la abanderada más destacada del diseño sostenible, rompió su relación con su proveedor de la Patagonia después de que la organización animalista PETA publicara un perturbador reporte de cómo se ataba y mutilaba a las ovejas para obtener su lana. Claro, no todos los productores de lana tienen las mismas prácticas, pero McCartney quedó tan afectada con las imágenes que decidió darle cierre a ese capítulo de su moda.

BUSCAN FORTALECER LA MODA SOSTENIBLE

“Como diseñadora que ha construido una marca sin usar cuero ni pieles de animales en sus diseños, ¡no puedo tolerarlo! Estoy devastada por las noticias, pero más decidida que nunca a luchar por los derechos de los animales en la moda y vigilar incluso más de cerca a todos los proveedores involucrados en esta industria para evitar que se termine con más vidas inocentes. También estamos investigando la ‘lana vegana’, de la misma manera que pudimos desarrollar e incorporar alternativas de alta calidad para cuero y pieles a lo largo de los años”, escribió en Instagram entonces.

Foto: https://www.elespectador.com
Este post puede considerarse la base para que McCartney, junto con la organización PETA y la corporación Stray Dog, aprovecharan el concurso internacional Biodesign Challenge 2018 para buscar diseñadores capaces de inventar esa lana vegana. Un desafío que ganaron cuatro estudiantes de diseño de la Universidad de los Andes gracias a su proyecto Woocoa: una lana compuesta por fibras de cáñamo y coco.

El desafío, cuenta Manuel Ortiz, uno de los miembros del equipo, era crear un textil que se asemejara lo más posible a la lana: “Según Artesanías de Colombia, en el país hay 114 fibras naturales, así que pensamos que alguna de ellas debía servirnos”. Después de explorar con el plátano, el algodón y la yuca, decidieron quedarse con el cáñamo y el coco, una decisión para nada arbitraria.

“Mientras la fibra de coco es un aislante térmico natural y tiene memoria, el cáñamo es fuerte, tiene elongación y se ha usado en textiles durante miles de años”, agrega Carolina Obregón, profesora del Departamento de Diseño y
Foto: https://www.elpais.com.co
una de los cuatro docentes que asesoraron el proyecto. Además, señala, ambas fibras tienen un impacto social, cerrando el ciclo sostenible.

Pero cuando habían barajado varias fibras y encontrado que estas dos tenían las propiedades más similares a la lana se enfrentaron a un problema: la fibra de coco seguía siendo demasiado áspera y quebradiza para hacerla pasar por lana. “El coco tiene un contenido muy alto de lignina, lo que lo hace más maderoso, entonces teníamos el reto de encontrar cómo suavizarlo”, comenta Iván Caballero, otro de los estudiantes.

En este punto se involucró Johann Osma, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica y miembro de diferentes compañías biotecnológicas que producen enzimas. De nuevo, en un juego de ensayo y error lograron encontrar que, si las fibras se trataban con enzimas extraídas de la orellana Pleurotus ostreatus, una especie de hongo comestible, podían suavizar el textil.

Aunque el prototipo que resultó ganador después de presentarlo ante los jurados en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York tuvo estas características, el equipo explica que siguen experimentando con estudios a nivel microscópico para ver mejor las moléculas de la fibra y descifrar cómo volverla lo más similar a las propiedades intrínsecas de la lana.

El hilo más allá del bordado

El reconocimiento no es solo por haber diseñado el prototipo ‘Woocoa’, también es por incorporar un factor social fuerte como fundamento del proyecto. 

En Cundinamarca se encuentra el municipio de Fúquene. Su topónimo, del muisca Fo-Qyuny, significa “lecho del dios Fo”. El dios Fo de los indígenas muiscas, más conocido como Nencatacoa es el protector de los tejedores.

Inspirados en esta leyenda, los jóvenes investigadores, bajo la dirección de la docente caleña Luz Alba Gallo y la bióloga barranquillera Giovanna Danies Turano, dieron origen a Woocoa: El hilo de fibra vegetal que puede revolucionar la industria textil.

El premio por haber ganado el Biodesign Challenge 2018, por encima de los otros dos finalistas, diseñadores de maestría del Maryland Institute of Art y el Fashion Institute of Technology, es una visita de dos semanas a la casa matriz de Stella McCartney en Londres (Reino Unido). Allí, la idea será seguir trabajando en la lana vegana para que en uno o dos años el equipo ya tenga un producto textil. Es decir, que pueda utilizarse en ropa y grandes diseños, como los que crea McCartney.

domingo, 8 de julio de 2018

Proyecto #BuiltWithBitcoin sigue financiando construcción de escuelas en Ruanda

Paxful, una plataforma de compraventa de bitcoin, junto con la organización humanitaria Zam Zam Water anunciaron el pasado miércoles, 4 de julio, haber dado inicio a la construcción de una segunda escuela en Ruanda, cuyo financiamiento se ha hecho por completo en bitcoins (BTC).

Como parte de su proyecto #BuiltWithBitcoin (construido con bitcoin), Paxful reveló mediante su blog oficial y en redes sociales que ya comenzaron la construcción de una segunda escuela en Ruanda. La iniciativa se ha puesto en marcha en alianza con Zam Zam Water, una organización enfocada en facilitar el acceso a agua potable y educación en lugares donde la pobreza ha golpeado duramente a sus habitantes.
Foto: ZamZamWater.

Según la publicación, son necesarios un total de 100.000 dólares para completar la escuela, para lo que Paxful ya realizó una primera contribución de $20.000 (unos 3,7 BTC). El costo estimado de este proyecto en particular implica la construcción de la infraestructura de la escuela, sistema de energía solar y servicio de agua, una cocina y la mueblería necesaria; que beneficiarían a más de 300 niños y adolescentes de la zona.

La primera escuela construida bajo esta visión de Paxful y Zam Zam fue terminada en diciembre de 2017. En esa oportunidad, además de encargarse de la infraestructura de la escuela, también se construyeron jardines comunitarios y fueron provistos animales de granja para la cría con fines
de sustento para la población.

El proyecto #BuiltWithBitcoin pretende seguir adelante en su ideal de brindar a pueblos del continente africano la oportunidad de contar con servicios como el agua y la educación. La meta que se han establecido es la construcción de 100 escuelas totalmente financiadas en bitcoins.

Así como Paxful y Zam Zam, existen otras iniciativas humanitarias que aceptan donaciones en criptomonedas. Entre ellas se cuentan BitGive, que trabaja en conjunto con Organizaciones No Gubernamentales (ONG) como Save the Children y The Water Project, con la finalidad de colectar donaciones en bitcoin.

Con una perspectiva similar a la de #BuiltWithBitcoin, Sonríe y Aprende es uno de los programas de Sonríe y Crece, una ONG enfocada en ayudar a suplir las necesidades educativas, sanitarias y de vivienda en República Dominicana.